Comenzar

He visualizado esta primera entrada varias veces: ¿Cuál es la mejor forma de iniciar con un blog personal?, después de todo la primera impresión es la que suele permanecer. Por qué no iniciar con una historia, tal vez sobre los comienzos o incluso pensé en buscar el origen de la palabra ‘comenzar’ (Si, soy ese tipo de persona). Esperaba fuera algo como ‘Comenzar’  Del latín ‘Comenzare‘ que significa ‘renacer’ o qué se yo. Siendo las 22:56 del 13 de enero de 2016, pienso en que nada de esto importa ya.

La idea de un blog personal ha rondado en mi cabeza por más de un año, inspirado en parte por buen material realizado por amigos [Migsar, Raymundo, Diana]. Sin embargo, mi motivación principal es utilizarlo como terapia para liberar las emociones y pensamientos que tengo la mala costumbre de acumular. Esta fue una de las razones que me detuvo para iniciar con el blog antes, no tenía claro que es lo que deseaba hacer con él. Veía el blog como el próximo gran sitio web, con millones de visitantes en sus primeras horas de existencia. Ridículo, lo sé, pero pienso que es común en todos nosotros el deseo de trascender y si no me creen ahí está el Chapo y cómo bajo la guardia por la promesa de ser inmortalizado en una película [y por lujuría posiblemente, pero eso es plática de otro día].

Si hay algo que quiero rescatar de todas estas ideas débilmente conectadas bajo el concepto de ‘comenzar’ y esta primer entrada en el blog es el valor de comenzar a hacer las cosas sin preocuparse mucho por los detalles. Yo he iniciado este día sin razón alguna. Lo único que hice fue programar un recordatorio en el celular, el cual, fue postergado algunos días hasta hoy  que me encontré de ánimo y con el tiempo para teclear al vuelo todo lo que atraviesa mi mente. Nada en especial con la fecha, con la hora, con los sucesos alrededor. Simplemente me decidí.

Esta experiencia no es la única prueba de lo anterior mencionado. En uno de los libros que leí el año pasado [How We Learn: The Surprising Truth About When, Where, and Why It Happens por Benedict Carey ] se habla del valor de dejar las cosas incompletas, el cerebro no soporta dejar asuntos inconclusos y existen problemas (Lógicos por ejemplo) para los que trabaja sin parar en busca una solución mientras nosotros atendemos otros asuntos. Esto pasa también con algunos problemas personales y gracias a ello existe la psicología y grandes especialistas dedicados al estudio de esta labor de detective que realiza el cerebro sin parar.

Pues bien, he escrito unos cuantos párrafos y el proceso resultó ser mucho más sencillo de lo que esperaba. Las palabras e ideas llegaron a mi casi de inmediato y puedo dar por inaugurado mi blog personal. ¿Qué sucederá después? No lo sé a ciencia cierta pero por hoy puedo decir que he cumplido con una de las actividades de mayor dificultad y que nos frenan a la mayoría: comenzar.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *